Introducción

Tres hermanos 2                                         Liu Bei, Guan Yu y Zhang Fei

(Este artículo lo escribí hace tiempo y fue publicado en el número 8 de la revista digital imaginarios)

Guerras interminables, acción a raudales, intrigas palaciegas y numerosos personajes que abarcan desde un simple carnicero hasta la aristocracia más refinada. No hablamos del último libro de George R. R. Martin, sino del más antiguo Romance de los Tres Reinos, uno de los libros clásicos chinos escrito hace más de cuatrocientos años y que narra la feroz guerra civil que siguió a la caída de la dinastía Han (220 d.C)

Si un artículo sobre un libro épico chino comienza como un tráiler de película es por una simple razón: el Romance de los Tres Reinos es un libro de pura acción, en el que los personajes luchan a vida o muerte por sus ideales, por la gloria y por la reunificación de una China dividida. Pero a este libro lleno de batallas e intriga no le falta su lado humano y es tan completo que un dicho coreano reza: «Puedes discutir el sentido de la vida después de haber leído El Romance de los Tres Reinos».

Los orígenes del libro se remontan a la propia era de los Tres Reinos (220 d.C-280 d.C), una época de guerra civil en China tras la caída de la dinastía Han, contemporánea del imperio romano. Los numerosos combates y rápidos cambios de esta época sorprendieron a una sociedad que muchas veces ha sido tachada de inmovilista y nada más terminar el período surgió un tratado histórico relatando los hechos, el Sanguo zhi (Crónicas de los Tres Reinos), escrito por Cheng Shou (233-297). Junto a este tratado, numerosos mitos y leyendas populares se forjaron alrededor de los héroes de esta época. Bajo el dominio mongol, estas leyendas ganarían cada vez más fama, hasta que serían plasmadas en el siglo XIV por primera vez en un libro con un carácter moralizante y de corte budista. Sin embargo, esta novela sería posteriormente eclipsada por el Romance de los Tres Reinos, escrito en tiempos de la famosa dinastía Ming por Luo Guanzhong.

La edición más antigua del libro es de 1522 y consta de 24 volúmenes, pero no vio su forma definitiva hasta el siglo XVII, cuando Mao Zonggang y su padre editaron el texto, reduciéndolo y dándole la forma que todavía conserva en 120 capítulos con el título de Romance de los Tres Reinos (vulgarización). Contrariamente a otros textos chinos de la época, fue escrito en su mayor parte en lengua común en lugar del chino clásico, e incluye poemas de grandes maestros chinos como Du Fu (712-770).

Desde entonces la novela ha ganado tanto renombre que es una de las cuatro novelas maestras de la literatura china. Su influencia llega hasta nuestros días y es incluso conocida en occidente (a veces sin saberlo) gracias a videojuegos como Dinasty Warriors de Koei, películas como Red Cliff de John Woo e innumerables novelas, cómics y animes. Hace apenas un año se estrenaba en China una nueva serie de 95 capítulos, cuyo título traducido al español sería: “Tres Reinos”.

Hasta aquí un poco de historia, ¿pero qué hace realmente a esta novela tan atractiva?

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El elemento fantástico también es importante, y la novela está llena de magia, dioses, contrahechizos y calamidades naturales que anuncian el fin de las eras. Los ejércitos imperiales son derrotados en el primer capítulo por rebeldes que convocan de la nada inmensos ejércitos surgidos de una nube negra. Todo ello se complementa con una narración excelente de lenguaje sencillo, finales de capítulo impactantes y una serie de duelos, intrigas, espías y estrategias ingeniosas que hacen de cada batalla un choque entre voluntades.

A pesar de todo este despliegue marcial, si por algo destaca el libro es por su carácter humano. Estos héroes no solo combaten en una guerra, la padecen. El orgullo militar no forma parte de su carácter; así, cuando Zhuge Liang aniquila a sus enemigos incendiando un valle entero, llora y pide un castigo por sus actos. El deseo por la paz, las lágrimas por los amigos perdidos y encontrados y, sobre todo, la futilidad de la lucha son aspectos muy importantes de una novela que comienza y termina con unos versos dedicados al simple fluir del río Yangtsé, imperturbable a pesar de guerras y batallas.

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