Sobre autopublicación y la #SemanaAutopublicados

Gracias a Cao Nena que ha tenido la idea de despertarme a las 7 de la mañana, he sacado un poco de tiempo para escribir este post.

Cao Nena

Esta semana es la #SemanaAutopublicados, una iniciativa que surge de Carmelo Beltrán Martínez para dar visibilidad a los autopublicados. Carmelo invita a la gente a hablar del tema esta semana para darle visibilidad. Tal vez para tratar de dar carpetazo a la vieja dicotomía de si los libros autopublicados son una mierda o no. Por lo que he visto la mayor parte de la gente recomienda esta semana libros autopublicados que considera buenos. Yo creo que voy a hablar un poco de mi experiencia primero.

Como muchos personajes de los Tres Reinos, soy una persona lenta en tomar decisiones y lo cierto es que la primera vez que pensé en lo que hoy en día se conoce como autopublicar fue en el 2008. Me acababa de comprar mi primer ebook reader, un Sony PRS 505 que tardé meses en escoger y que me ha acompañado durante 8 largos años. Busqué información sobre el tema en internet (en inglés, en español esto no estaba ni en pañales) y lo dejé estar. Al fin y al cabo ni siquiera había escrito mi primera novela. Por aquel entonces surgió la primera editorial en español que vendía todo su catálogo en pdf, hoy ya desaparecida.

Un par de años más tarde la cosa de la autopublicación y los ebooks seguía en pañales en España. Se hablaba de ello en foros, como el ya desaparecido fantasiaepica.com, pero no se sabía gran cosa. Yo por mi parte me había picado después de leer una colección de Unautorfamosoquenovoyamencionar (no diré de qué editorial tampoco, porque no me acuerdo) con todas las faltas de ortografía habidas y por haber. Finalmente me decidí e hice una pequeña colección de relatos. Busqué cómo hacerle una portada en mobilread y la subí a Amazon. Me sentía fuerte y exultante, como si hiciese algo por salvar al mundo, y al mismo tiempo temía que me considerasen un farsante. Creo que había entrado sin darme cuenta en la famosa dicotomía de los autopublicados. Nadie me había escogido para hacerlo, aunque lo cierto es que había pasado por una corrección profesional (trabajaba en una empresa que se dedicaba a eso, no se me ocurriría otra cosa), pero aun así, ¿quién era yo para meterme en ese mundo sagrado que era el del libro? Hablé de ello en mi ya abandonado blog, Bostezos del oscuro universo, y me sorprendí al ver que la gente leía ese post en particular. No me conocía ni el tato, la verdad.

Creo que absolutamente nadie compró ese ebook hasta años más tarde. Pero la experiencia me había envalentonado, comencé a pensar en sacar mis historias y le di una especie de última oportunidad al Romance de los tres reinos. Si nadie lo sacaba, lo pondría a la venta yo mismo, o gratis, no lo sabía. Compré este dominio y empecé a traducir.

Así que me lancé a la siguiente aventura, comencé a colgar capítulos en esta página. Hasta que me encontré con el lado oscuro de este nuevo mundo en el que cualquiera puede autopublicar. Un señor, que se hace pasar por una editorial llamada Verbis & Lumen, me copió los textos y los puso a la venta. Básicamente se dedicó a buscar por internet textos que pensaba que eran de dominio público y ponerlos a la venta en español. La mitad de sus textos son ilegales por una razón u otra. Así que tuve que dejar la parte totalmente buenrollista de mi proyecto y dedicarme en exclusiva a vender los Tres Reinos.

Entre medias también publiqué mi primera novela: La muerte púrpura, allá por el 2014.

portada

Por aquel entonces ya publicaba en papel a través de Createspace, así que encargué como 20 títulos y se los regalé a familiares y amigos, ¿típico, verdad? Seguía sintiéndome como una estafa, como alguien que se metía sin ser invitado, y que lo notarían nada más ver el ejemplar, pero no me dirían nada porque son gente que me quiere y porque, qué demonios, les daba el libro gratis. Lo curioso es que no pasó nada de eso. Al contrario, miraron el libro y me dijeron: «¿De qué editorial es? Han hecho un buen trabajo».

Yo, que sabía los muchos fallos que tenía el libro, me quedé con los ojos como platos. Pero seguí a lo mío. Han pasado los años y el mundo de la autopublicación ha evolucionado mucho. Hay más tiburones (que copian libros, los traducen con Googletranslate, engañan a autores autopublicados y una larga ristra más de desgraciados), hay más profesionalidad, hay mucha más información (tal vez demasiada, pero eso es otra historia), muchas más plataformas y sobre todo muchos más autores que se lanzan a la aventura. No todos los autopublicados han seguido haciéndolo y hay grandes libros que han sido relegados al olvido mientras otros libros mediocres han sido alabados hasta la naúsea. En definitiva, hay industria. La autopublicación es un hecho. Aunque curiosamente, vayas a donde vayas, parece que la vieja letanía continúa. De ahí esta #SemanaAutopublicados. Porque hay gente que se sigue preguntando: ¿Son los libros autopublicados peores?

Desde que colaboro con la Editorial Café con Leche lo cierto es que me he topado todavía más con este debate que antes. Tanto en librerías como en editoriales y ferias de libros, es un tema del que se sigue hablando. Y cuando veo libros autopublicados (últimamente se habla más de autoedición por cuestiones de destacar la profesionalidad del acabado) de otros autores, he visto de todo: libros increíblemente malos y libros increíblemente buenos. Y muchos lectores que no notan la diferencia. Les puede gustar el libro o no, pero si el acabado es bueno, no se van a parar a mirar la editorial, y mucho menos a discutir sobre si el libro hubiese sido mejor con o sin un editor. Lo cierto es que el lector medio no sabe muy bien cuál es el papel de la editorial. Si leen un libro que les gusta, aunque la editorial lo haya reeescrito entero, van a decir que les has gustado tal libro o tal autor.

Así que voy a dar lo que no es más que una opinión discutible más: Los libros autopublicados no son más que libros; los hay muy buenos y los hay muy malos. El debate sobre los autopublicados pertenece al mundo del libro.

Y si todavía no os habéis cansado de esta larga parrafada. Voy a recomendar una novela autopublicada como prueba de que hay grandes joyas esperando a ser descubiertas. Concretamente la primera que me hizo llorar y reír, del autor Alex Hernández-Puertas, que me inspiró mucho con su podcast a finales de los años 2000. Se titula La vida pese a todo.

la vida pese a todo

Y con esta pequeña joya os dejo. Voy a ver si juego con Cao Nena, que ha decidido que la mejor forma de llamar la atención es olerme la nariz delante del ordenador 🙂

 

 

 

2 thoughts on “Sobre autopublicación y la #SemanaAutopublicados

  1. Gran recomendación 😉 Por mi parte, como lectora, debo reconocer que siento muy en las tinieblas cuando me planteo darle una oportunidad a algo autopublicado totalmente desconocido. Leo las cosas de la gente que conozco porque les conozco y casi siempre son una bonita sorpresa, pero no me atrevo a leer algo al azar por miedo a perder el tiempo y el dinero, supongo… Como dices, creo que hay demasiada información, y personalmente en el mundo de la autopublicación yo tiendo a no fiarme de los comentarios y a esperar a que alguien de confianza me recomiende cosas.

    Sé que lo único q se puede hacer es pedir buenas reseñas para darse a conocer, pero creo que eso consigue que se pierdan todos los libros, buenos o malos, en la inmensidad de interné sin que me atreva a comprobar si todos los comentarios son de conocidos queriendo echar una mano o si el libro realmente lo merece.

    No sé, es un poco como espada de doble filo, porque si hay mucha gente que piense igual que yo, el libro acabará por no leerse mucho y, seguramente, si se leyera mucho y tuviera millones de buenas reseñas yo tendería a fiarme más y darle una oportunidad.

    En fin, perdón por el tocho. Lo que es indiscutible es que es una industria, desde luego, y que hay un abanico amplio de calidades. Como la de tu novela, que a ver si recibe una segunda parte pronto òó

    • No te preocupes, yo también he escrito un tocho 🙂

      Tienes razón, lo de las reseñas es una espada de doble filo, porque entre los conocidos del autor, y los que puede que se pensasen otra cosa cuando se lo compraron es muy difícil saber si un libro es bueno o no. Al final yo creo que lo mejor es lo de toda la vida: leerse un cacho antes de comprarlo XD.

      No te preocupes, en cuanto me centre habrá segunda parte 🙂

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